jueves, 1 de mayo de 2014

Tarea 10: Trabajo de reconstrucción de la memoria histórica de la escuela a través de mi familia. Realización de búsqueda de imágenes y documentos para certificar el pasado y el presente.

Para la realización de esta tarea, he realizado entrevistas a mis abuelos, a mis padres y también me he hecho una entrevista a mí, haciendo referencia a cómo era la escuela por la que cada uno de nosotros hemos pasado, por lo que he basado el trabajo en las vivencias, y las pocas imágenes y archivos encontrados por casa.
Familiar: Mi abuelo Ignacio Muñoz, 89 años, jubilado, y anteriormente de profesión, pastor.

Ley de Educación: estudió durante la II República en el Colegio del Santo en Alcázar de San Juan.
“Fue a la escuela de “cagones” del Santo de Alcázar de San Juan hasta los 8 años. Allí tenía dos profesores los cuales le enseñaron a leer y a escribir solamente, la clase se organizaba en una mesa redonda, en la que alrededor se sentaban todos los niños. Mi abuelo recuerda que cuando algún alumno se portaba mal, el profesor cogía la correa y les daba en las palmas de las manos, o les hacía colocarse con la cabeza entre las piernas y les pegaba en la espalda.
Cada alumno llevaba un lápiz y papel, y en clase había un solo libro que iba rotando por todos los alumnos con el que aprendían a leer. Los profesores le enseñaron a leer mediante la práctica de la lectura en voz alta. Mi abuelo a los 8 años, dejó la escuela ya que se tuvo que ir a trabajar al campo con el ganado para ayudar a sustentar a su familia.  El aprendió a realizar los cálculos básicos como sumar, restar y multiplicar por su cuenta, y continuó con el aprendizaje de la lectura en las calles, ya que cuando se encontraba cualquier papel o folleto, intentaba leerlo para ver si era capaz.
A la edad de 12 años a través del un golpe de estado comenzó la guerra en España por lo que no pudo continuar ni con su trabajo, ni con sus estudios, y el fin de la guerra le pillo con 15 años, donde ya no tenía tiempo, ni recursos para estudiar, sino que debía sustentar a su familia”.
FamiliarMi abuela Anastasia Cano, 80 años, jubilada, y anteriormente de profesión, ama de casa.

Ley de Educación: estudió durante la II República en el Colegio de Arenales de San Gregorio
“Tenía un  profesor, Don Manuel, quien hacía una gran distinción política entre los niños dependiendo de sus ideologías. Más tarde tuvo otro profesor, del cual no recuerda el nombre, este era profesor porque le gustaba la profesión, solo pegaba a los niños cuando estos se portaban mal, y les daba una educación básica: aprender a leer y escribir y algo de cálculos básicos.
El colegio al que fue, no tenía ninguna comodidad, ya que no contaba con baño, ni con calefacción, sino que cada alumno llevaba una lata con brasas para calentarse. Las clases eran segregadas, chicas por un lado y chicos por otro, aunque durante el recreo los juntaban. Recuerda cómo iban más chicas que chicos al colegio, ya que los chicos desde muy pequeños se dedicaban a trabajar con el ganado o en el campo para ayudar a sus familias”.



Mi abuelo Ignacio, en la típica foto de colegio de su época.



Imagen de una clase segregada tradicional durante el Franquismo, en la que podemos ver como uno de los elementos predominantes era el crucifijo y la imagen de Franco.

FamiliarMi padre Antonio Muñoz, 47 años, jubilado, y anteriormente de profesión, agricultor.
Ley de Educación: Ley General de 1970,  en el Colegio Público de Arenales de San Gregorio.
“Recuerda como tenía un profesor Don José Luis, el cual se portaba bien con ellos, y no tenía ningún tipo de violencia, les enseñaba la lección mediante clases magistrales, y según mi padre era muy bueno enseñando matemáticas.
Durante los recreos todos jugaban a la pelota, pero a mi padre no le gustaban los deportes, sino que le gustaba más el bricolaje, asique su profesor lo puso durante un recreo a arreglar el jardín del colegio, coincidiendo de casualidad que mi abuelo pasaba por allí y cuando lo vio lo saco del colegio y le dijo al profesor que para estar haciendo de jardinero se iría al campo con el ganado, asique mi padre fue poco a clase, porque tenía siete hermanos y debía mantenerlos, pero al final obtuvo el título de EGB”.
FamiliarMi madre Anastasia Cano, 46 años, profesión: ama de casa.
Ley de Educación: Ley General de 1970,  en el Colegio Público de Arenales de San Gregorio.
“Fue al jardín de infancia a los 2-3 años en el Colegio de Arenales de San Gregorio, más tarde pasó a la escuela de párvulos a los 5-6 años, después de esto, comenzó EGB en el colegio de su pueblo. Tenía varios profesores los cuales les daban las múltiples asignaturas.
Cada alumno tenía sus libros y cuadernos, y el método que seguían los profesores era el de dar apuntes en clase, seguir algún libro y en las asignaturas de práctica, ejercitar los aprendizajes.
Al final de los temas, el profesor les hacía las pruebas escritas o exámenes. Mi madre compaginaba sus estudios de EGB con los de la costura, estudió hasta acabar la EGB, obteniendo el título de Graduado, pero no pudo continuar estudiando ya que aunque era muy inteligente tenía que trabajar para ayudar a mantener su familia. Mi madre recuerda que muchos de sus compañeros, faltaban a clase regularmente ya que no podían asistir porque ayudaban a sus padres en el trabajo (agricultura y ganadería), por lo que dice que el profesor no podía adelantar demasiada materia, ya que si no, los alumnos que faltaban no superarían el curso. Me cuenta como a los alumnos un poco revoltosos el profesor les daba con la regla de la clase en el hombro, o una colleja en la nuca, y cómo la figura máxima era el profesor, al cual delante del nombre le ponían el Don”.


En esta clase de la LGEs e aprecia un gran cambio, ya que se introducen alumnos y alumnas en el mismo aula.






Las imágenes anteriores son de actas y cartillas de notas, de mis padres.

Familiar: Yo Sandra Muñoz Cano, 19 años, estudiante.
Ley de Educación: LOGSE/LOE,  en el Colegio Público de Arenales de San Gregorio.
“Empecé el sistema educativo a los 2 años en Educación Infantil en El C.P San Gregorio, y la verdad es que no tengo muchos recuerdos de cómo eran mis profesores en esa etapa educativa, pero sí recuerdo que dedicábamos las clases a actividades más lúdicas. Seguí la educación primaria con la LOGSE, tengo muy buenos recuerdos de esa época, ya que siempre me ha gustado ir al colegio y estudiar. Pienso que todos los profesores que he tenido en la etapa de primaria tenían buenas cualidades ya que por estar en mi colegio tenían un doble reto. Al tener mi pueblo menos de 1000 habitantes, hay un único colegio pequeño, las clases se dividen por ciclos, y en una misma clase están los alumnos de primer y segundo curso y así sucesivamente. Me acuerdo sobre todo de cuando yo estaba en 5º curso, y compartíamos clase con 6º, la profesora tenía que controlar el tiempo, para realizar actividades con los dos cursos y dar las explicaciones convenientes. Al tener un ratio muy pequeño de 10 alumnos por curso más o menos (20 por clase), la profesora nos hacía muchísimas actividades e incluso a veces nos podía subir el nivel a los de quinto ya que al estar en la misma clase que los de 6º veíamos sus contenidos también.
Cuando entré al Instituto, tenía que ir al del pueblo cercano, Campo de Criptana,  ya que en mi pueblo no había. Desde mi punto de vista, pienso que los alumnos que teníamos que encargarnos de coger todos los días un autobús para ir a otro centro, aprendíamos antes lo que era la responsabilidad. En el Instituto, la gente que venía de mi colegio iba un poco adelantada del resto, en el sentido de que como la profesora del colegio tenía tan pocos alumnos, pudo invertir tiempo en prepararnos para la ESO. Ya en el Instituto creo que he tenido profesores de todo tipo, desde los que nos ven mal un día, y se interesan por nuestro estado de ánimo para que eso no nos distraiga de sus clases, hasta los profesores que llegan, dan su clase y se marchan, sin intentar conocer como son los alumnos que tienen.
En Bachillerato he tenido una muy buena experiencia, ya que los profesores nos transmitían que les gustaba el trabajo que realizaban. Por ejemplo, he tenido el caso de muchos profesores que si no entendíamos lo que nos querían transmitir en sus clases, quedaban con nosotros fuera del horario escolar para darnos clases sin ningún ánimo de lucro, solo para prepararnos para la PAEG.
En la carrera también pienso que hay profesores que realizan muy bien su trabajo, se preparan las clases…; pero también hay otros (minoría) que no resuelve nuestras dudas, y no responde a nuestros e-mails”.



Esta es el aula de 1º de Educación Primaria, de mi colegio, en la que celebramos el día de carnaval.

En mi opinión creo que este trabajo de investigación, nos ha ayudado a obtener más datos sobre la evolución de la educación de nuestros antepasados, ya que muchos no sabíamos demasiado de los docentes que había anteriormente, solo conocíamos la típica frase de nuestros padres: “esto con el profesor que  yo tenía, no pasaba, porque existía la regla…”.
Pienso que echando la vista atrás se puede deducir que la escuela puede mejorar si todos nos comprometemos a ello, y se debe empezar por cambiar el modo de dar las clases, porque estoy en total acuerdo con la frase que dice: “tratamos de educar a los alumnos del siglo XXI con profesores del siglo XX y métodos del siglo XIX”. Esto lo estamos viendo en el día a día, hay profesores que siguen utilizando los apuntes que usaban hace años, por ello creo que se debe cambiar la mentalidad  y metodología de los profesores y de los padres, ya que yo he vivido experiencias en las que profesores han querido innovar en el aula y los padres se han negado diciendo que eso son tonterías.
Otra de las cosas que habría que cambiar, es que los padres no se tomen enserio las reuniones informativas que hacen los profesores y a veces ni conozcan quién le da clase a sus hijos. Me parece vergonzoso ver como en España está aumentando el absentismo escolar, y nadie hace nada, pero también se les echa la culpa de esto a los profesores.
Creo que la educación no es efectiva en España porque partimos de que si en la clase se intentan enseñar unas normas y después en casa, los padres por falta de tiempo u otras razones no  inculcan a sus hijos esas mismas normas, no vale de nada que un profesor se dedique a eso. En mi opinión los padres deben dar una porción de independencia a sus hijos en la escuela, para que ellos aprendan a ser responsables, pero nunca dejar de supervisarlos y estar en contacto con sus profesores.

No hay comentarios:

Publicar un comentario