Para situarnos en el contexto,
voy a comenzar definiendo los conceptos: derecho a la educación y libertad de
enseñanza.
El derecho a la educación es un derecho humano
fundamental, básico para poder practicar el resto de derechos. El art. 26
reconoce tres dimensiones del Derecho a la Educación, la primera es la
gratuidad y la obligatoriedad; la segunda el pleno desarrollo de la
personalidad humana y el fortalecimiento del respeto a los principios
democráticos de convivencia y a los derechos y libertades fundamentales, y por
último el derecho preferente de los padres a escoger el tipo de educación que
quieren que obtengan sus hijos.
La libertad de enseñanza es un doble derecho, que
garantiza el reconocimiento de tres libertades: la libertad de cátedra, de que
el profesor elija como quiere realizar su modo de enseñanza, la libertad de
elección de centros de los padres, de acuerdo a la formación religiosa y moral
que quieren que reciban sus hijos, y la libertad de fundación docente o derecho
a crear establecimientos de enseñanza.
La Constitución Española (art.27) reconoce el derecho a la educación y
la libertad de enseñanza, marcando como objeto de la educación el pleno
desarrollo de la personalidad humana en el respeto a los principios
democráticos de convivencia y a los derechos y libertades fundamentales. Los
poderes públicos garantizan el derecho de los padres, a que sus hijos reciban
la formación religiosa y moral que esté de acuerdo con sus propias
convicciones, la libertad de creación de centros docentes, dentro del respeto a
los principios constitucionales, y la autonomía de las Universidades en los
términos que la ley establezca. La Constitución declara la enseñanza básica,
obligatoria y gratuita, los poderes públicos inspeccionarán y homologarán el
sistema educativo y establece la intervención de profesores, padres y alumnos
en el control y gestión de los centros sostenidos con fondos públicos.
Aunque la Constitución Española incluía tanto el derecho a la
educación como la libertad de enseñanza, estos derechos fueron contradictorios
en la mentalidad de la población del momento, esto se debía a que había una
proporción de gente que defendía que la educación debía ser libre y de
calidad mientras que otra proporción de la población pensaba que la
educación debería ser laica, pública y democrática.
En España el derecho a la educación se ejerce en todo el estado, y está
regulado, mientras que el derecho a la libertad
de enseñanza no está del todo
pluralizado ya que depende mucho de las ideologías y de las convicciones
políticas de la sociedad. La libertad
de enseñanza ha sido uno de
los principales objetos de debate en nuestra sociedad ya que desde 1980 se han
estado cambiando constantemente las Leyes Orgánicas de Educación. Dependiendo
de los partidos políticos que lideraban en cada momento, se creaban diferentes
leyes de educación de acuerdo a sus principios e ideologías. En 1980 UCD creó
la LOECE, en 1985 el PSOE creó la LODE, en 2002 el PP creó la LOCE, en 2006 el
PSOE creó la LOE y actualmente el PP ya tiene creada la LOMCE, que será
aprobada en breve. Con esto queda demostrado que la educación se está
utilizando por el interés de cada partido, ya que ninguna de las leyes
mencionadas antes, se aprobó por el consenso de los partidos mayoritarios.
La libertad de enseñanza no podrá llevarse a cabo, si el Estado
no invierte la economía que le corresponde a ésta. Por lo que si no se llega a
un acuerdo entre los partidos políticos, nunca se podrá lograr la educación de
calidad, ya que no se ejecuta el derecho a la libertad de enseñanza de manera
real porque no hay un equilibrio legislativo.
En la libertad de enseñanza se debe incluir el derecho fundamental
de la diversidad de centros, ya que los padres deben tener un amplio abanico
para poder elegir la educación que quieren que reciban sus hijos. Por ello debe
haber centros privados, concertados y públicos, pero se debe insistir más en
que el Estado sea quién regule todos los centros, para que todos los alumnos
tengan la misma igualdad de oportunidades al querer entrar en algún centro, y
no se le juzgue por su origen o ideologías. Se debe promover la diversidad
escolar, ya que los niños deben sentir que la escuela es como la calle, como el
entorno que les rodea, que está formada por alumnos de todo tipo, la diversidad
ayudará a los niños a aceptar las diferencias y valorarlas. Si los niños
estuvieran en una escuela en la que no existe diversidad de alumnado, esta
escuela no se correspondería con la realidad, ya que en la realidad existen
personas con diferentes características.
En conclusión tanto el derecho a la educación como
el derecho a la libertad de enseñanza, son dos derechos fundamentales que deben
ir de la mano, para lograr una educación de calidad y accesible para todos. A
través de la educación, conseguimos el desarrollo social, cultural y económico
de la sociedad, mediante el tipo de personas que formaremos con ella, ya que
les transmitimos valores, normas…; por ello debemos crear una sociedad
competente.
Bibliografía utilizada: libro de texto elaborado por la profesora.
Bibliografía utilizada: libro de texto elaborado por la profesora.